Y mientras tanto el sol se muere

enero 26, 2008

Sin llegar al extremo del fanatismo, reconozco en “Patricio Rey y los Redonditos de Ricota” a la banda con que mayor aprecio y placer escucho música. Soy consciente de mi débil formación musical, pero de cualquier manera no pienso relegar mis preferencias. Y fue a mis catorce años al escuchar a los Redondos que por vez primera me dije: “si, esta banda me gusta”.

Durante el día de hoy me dispuse a escuchar con suma atención el último disco del Indio Solari, titulado “Porco Rex”. Hace ya unas semanas que mi amigo el Champi me lo había copiado para que lo escuchara, y solo lo había hecho una vez pero sin la concentración que esta obra de arte merece.

Creo no exagerar si digo que el tema del que robé – con dolor –  el título para esta entrada, lo escuché hoy no menos de 50 veces (de las cuales 20 habrán sido consecutivas). El pedido a Sole para que lo escuchara fue casi una exigencia. Por si fuera poco, además de sonar en mis oídos, en forma voluntaria siguió rebotando en mi cabeza. Acá lo subo.

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