Faringitis

junio 7, 2008

Deep Throat, o Garganta Profunda, se convirtió sin quererlo, en una de las películas más controvertidas de la historia del cine porno. Estrenada en el año 1972, el film de Gerard Damiano, se situó en el centro de la polémica de la sociedad estadounidense al tratar la práctica del sexo oral con total ausencia de pudores.

Tal fue el éxito de la película que llegó a ser exhibida por ciertas salas durante jornadas del día completo, ya sean aquellas sitios específicos de material condicionado como convencional. Así fue que hasta el propio New York Times dedicó espacio para hacer mención sobre la repercusión alcanzada.

A partir de su amplia difusión, las autoridades de más de veinte gobiernos estatales decidieron cancelar la exposición de la cinta en todos los cines del distrito. La censura argumentaba que el contenido del material resultaba una ofensa contra la moral y las costumbres de la sociedad norteamericana.

No obstante, la recaudación alcanzó los 600 millones de dólares. El costo de realización, en cambio, fue tan sólo de 25 mil, de los cuales 1200 correspondieron a los servicios de la actriz protagonista, Linda Lovelace, y una cifra menor aún para Harry Reems, el protagonista masculino.

La acusación no se limitó a la prohibición de su reproducción. El fiscal Larry Parrish, de un marcado perfil conservador, inició sus acciones legales y el juez que tomó el caso condenó a Reems a cinco años de prisión, aunque dejó fuera de la sentencia al resto de los involucrados en el juicio.

Años más tarde, el trascendente suceso dejó serias secuelas en la vida de los protagonistas. Harry Reems, trabajó en películas del género tanto tiempo como se lo permitió su adicción al alcohol y las drogas. Retirado luego del mundo del cine, logró aislarse de sus vicios para reinsertarse en forma laboral en el mercado inmobiliario.

En el caso de Linda Lovelace, su vida vaciló de un extremo al otro. En primer lugar, se unió a la lucha feminista contra el abuso de las mujeres, del que ella misma reconoció haber sido víctima cuando se rodó Deep Throat. A los 51 años de edad, en cambio, envuelta en deudas y problemas financieros, optó por volver a mostrar su cuerpo desnudo en la prensa gráfica, dos años antes de su muerte a causa de un accidente de automovilístico en 2002.


Qué país…!

junio 1, 2008

Esperando la carroza, una joya indiscutida del cine argentino.