La puerta 12

septiembre 23, 2008

“El documental Puerta 12 lo que busca es instalar en la memoria colectiva el efecto de concientizar al público”. De esta manera se refirió a su trabajo Pablo Tesoriere, director del material, quien junto a Jeankarla Falón Plaza, jefa de prensa de la película, conversaron ante los alumnos de periodismo de TEA para rememorar la tragedia ocurrida el 23 de junio de 1968 donde 71 personas murieron por asfixia y amontonamiento.


El derrumbe de la burbuja

septiembre 20, 2008

“Estamos viendo cómo este primer mundo que nos habían pintado en algún momento como la meca a la que debíamos llegar, se derrumba como una burbuja y aquí nosotros, modestos y humildes, los argentinos con nuestro proyecto nacional estamos en medio de la marejada, firmes”, fueron las arrogantes palabras, cargadas de cinismo, de Cristina Fernández de Kirchner.

En este contexto, la presidenta viajará esta semana a los Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Dos años atrás, en ocasión del mismo evento, acompañó en calidad de primera dama a Nestor Kirchner, con quien se convirtió en el primer presidente argentino en hacer sonar la campana de Wall Street.

“Agradecemos el gesto del mercado de invitarnos, volvimos al lugar del que nunca debimos haber salido”, expresó el ex mandatario. Claro que eran otras épocas.


En busca del bosón de Higgs

septiembre 14, 2008
El miércoles 10 de septiembre se puso en marcha el LHC, o Gran Colisionador de Hadrones (por sus siglas en inglés). El mismo, se lleva a cabo en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares y se trata del mayor desafío de la comunidad científica en la historia. Como es tan complejo explicarlo, prefiero copiar una nota que Víctor Hugo Morales hizo en su programa de radio a Adrián Paenza, quien, sin ser un experto en el tema, describe la importancia del experimento con mucha claridad.

VIctor Hugo: Hola, Adrián. Hace un tiempo me contaste lo de la “máquina de Dios”, no sé cómo la llaman en los EE.UU.

Paenza: Sí, igual, o también la “máquina de descubrir”, depende cuál sea el grado de exageración para llamar la atención de la gente. En ese momento también te dije cuánto me hubiera gustado estar en este momento en Ginebra.

VH: Así es.

P: Pero no estoy.

VH: Mi problema es que yo entendí todo cuando me lo explicaste, pero ahora no lo sé explicar. Lee el resto de esta entrada »


(It) is too much!

agosto 2, 2008

La primera conferencia de prensa ofrecida hoy en la quinta presidencial de Olivos por Cristina Fernández de Kirchner como presidenta de la Nación es noticia. El adjetivo ordinal reviste de mayor importancia al considerar que tampoco hubo durante el anterior gobierno, el de su esposo, en cinco años y medio de mandato un solo contacto con la prensa de esta naturaleza.

La actual titular del Ejecutivo Nacional se encargó de aclarar que la última conferencia brindada por un presidente fue en el año 1999, argumento con el que intentó deslindar a Néstor Kirchner de exclusividad en tal conducta. Sin embargo, los presidentes que sucedieron a partir de aquél año, lo fueron de modo provisional o interino, tras la salida de Fernando de la Rúa del poder.

El secretario de Comercio, el INDEC, el conflicto por la resolución 125, el vicepresidente, el doble comando, la redistribución de la riqueza, el proyecto del Tren Bala, la posibilidad de cambios en el Gobierno y la coparticipación federal fueron tal vez los temas más relevantes sobre los que se le consultó. A veces con habilidad y otras veces con claros gestos de apatía la mandataria contestó cada uno de los temas.

Respecto a Moreno, Cristina Fernández expresó que el funcionario realiza las tareas que emanan de la presidencia, que es donde debería caer la responsabilidad y es la presidenta quién decide su permanencia o no en el cargo. En cambio, cuando se le preguntó si considera que el vicepresidente Cobos es un traidor, sólo respondió que ella tiene mucho respeto por las instituciones”.

Miguel Ángel Nuñez, vocero presidencial, fue el encargado de moderar el evento. Antes de cada una de las preguntas presentó por nombre, apellido y medio al cual representaban a los periodistas que tuvieron la oportunidad de tomar contacto con la presidenta. Así mismo, anunciaba con anticipación al que sería el próximo en formular una pregunta para que éste se preparase.

Fueron 24 las preguntas que Cristina Fernández contestó en alrededor de una hora y cuarenta minutos. Aunque el número fue superior a las 15 que en un primer momento se había especulado, existió un reclamo que alteró el orden por parte de los periodistas que se mostraron disgustados por no haber podido interrogar a la presidenta.

El motivo de la convocatoria fue para charlar sobre las cosas que han sucedido durante los siete meses de gestión”. Aunque cerca del final, uno de los periodistas remarcó el valor que tiene este tipo de conferencias de prensa, a lo que consultó sobre la posibilidad de repetir la modalidad en períodos de tiempo semanales o mensuales. Is too much!, dijo simpática Cristina.


Correr bajo la lluvia

julio 24, 2008

Ser parte de la gran masa de trabajadores que cumple con su horario por el simple hecho de recibir en cuotas mensuales una retribución monetaria es una situación que me angustia y me deprime. ¿Recién son las dos de la tarde? ¡Qué ganas de que llegue el viernes! ¡Faltan más de tres años para el 2011! Consultar por la hora, preguntar qué día es hoy o mirar el calendario se ha transformado en parte de mi penosa rutina.

Me resisto a vivir el presente con la ansiedad de que el futuro inmediato sea diferente y mejor. Es querer ir hacia el final del libro para asegurarme que el desenlace será el correcto y esperado. Es aburrirse con el partido de fútbol porque los goles no llegan. A lo sumo un tiro de esquina o un disparo de media distancia. La única (y gran) diferencia es que el libro (o el partido) lo escribo (o lo juego) yo. Entonces, de qué me quejo? Y si, me quejo. Pero conmigo mismo.

A veces pienso que (de gil nomás) dejé pasar potenciales emprendimientos, carreras universitarias o hasta proyectos comerciales por los que ahora, a mis 31 años, me arrepiento. Y ahora, a mis 31 años, tengo la necesidad de enmendarlos.

Durante mucho tiempo creí que mi primer error (imperdonable) lo cometí a los 6 años en el cumpleaños de Mariela, la hija única de unos amigos de mis viejos. En ese entonces ya sentía la seguridad de que mi futuro estaría ligado al fútbol. Pero mi timidez fue más orgullosa que mi cobardía.

Un mago que animaba la fiesta me hizo pasar para llevar a cabo uno de sus trucos y al presentarme para saber mi nombre, me hizo además la clásica e inútil pregunta que se le hace a los nenes:

¿Y qué querés ser cuando seas grande?

– No sé.

Quizás mi mecanismo de defensa relacionó que si yo hubiera revelado la verdad, que era ser jugador de fútbol, correría el riesgo de que mi idea fuera copiada. Tal vez la teoría darwiniana ya estaba instalada en mi inconsciente. Así, ante una supuesta feroz competencia, sumado a la falta de confianza en mis condiciones, mis deseos de llegar a la primera de Boca serían inalcanzables. Para colmo, ya en el coche de regreso, mi vieja comentó: “Estaba segura que Maurito iba a decir jugador de fútbol”.

Con el tiempo mi afición por el juego del balompié fue siempre en ascenso, pero mis intentos por ser tenido en cuenta en los castings futboleros fueron más fríos que tibios. La última prueba en la vieja cancha de Agustín García y Boyacá fue el punto de quiebre a partir del cual me enemisté un poco (sólo un poco) con la pelota.

Las salidas nocturnas (con amigos) y la lectura (a solas) fueron ocupando mayor espacio en mis ratos de esparcimiento. Y con ellas mis dudas filosóficas, académicas, vocacionales y sexuales. Durante una semana estudié para la carrera de Contador Público, por cuatro meses creí que podría ser abogado y en un viaje Castelar-Once en tren para anotarme en Publicidad mi primo me convenció de que no lo hiciera y me sugirió a cambio hacer un curso de DT.

Tras un letargo sabático empecé, ya con más determinación que convicción, la carrera de Administración de Empresas cuyo título está aún postergado hasta la presentación de una entrega final llamado tesina. Mientras tanto alterné trabajos relacionados con mi formación universitaria: tareas administrativas y operativas, pasantías en los sectores público y privado, consultorías de procesos.

Y ahora, otra vez me encuentro en un punto donde vuelvo a parar la pelota. Me cansé de correr ahuyentado por el chaparrón. O me quedo a mojarme o me hago a un costado debajo de un reparo a pensar una nueva jugada.

Ahora quiero ser periodista.


Y no prendas la luz

julio 12, 2008

Cumplidos treinta años desde la primera conquista del mundial de fútbol por parte de la selección argentina han sido varios los documentos, en formato libro, revista y audiovisual,  que se publicaron haciendo alusión al suceso. No todos con idéntico enfoque, pero en todos los casos en referencia directa al accionar del gobierno de facto que entonces se encontraba en el poder.

Tuve la oportunidad de ver los documentales Mundial 78: la historia paralela y Mundial 78. Verdad o mentira. El primero de ellos muestra los testimonios de protagonistas de aquella época cuyos relatos recuerdan vivencias de notable oposición. Por un lado, los jugadores y el técnico del equipo argentino; por el otro, hombres y mujeres que padecieron la desaparición y la tortura en manos del terrorismo de Estado. Unos, convertidos en los héroes de entonces por la sociedad; los otros, ignorados en gran parte por la falta de conocimiento de la realidad.

Es fuerte el impacto que produce escuchar de parte de quienes se encontraron secuestrados en el centro clandestino de la ESMA (Escuela Superior de Mecánicos de la Armada), a tan sólo 700 metros del Monumental donde se estaba jugando la final del mundial, cómo oían los el clima de fiesta que llegaba desde el estadio. Resulta sorprendente enterarse que entre tanto dolor y espanto, fueron capaces de gritar los goles incluso entre las paredes frías.

En cuanto a los jugadores los relatos son variados. Desde quienes se reconocen haber estado equivocados por culpa de su joven inocencia e ignorancia, quienes teniendo conocimiento de la situación hicieron lo posible por liberar gente aunque no lo lograron, y quienes todavía sienten con orgullo que el logro alcanzado sólo responde al mérito exclusivo de los jugadores. En definitiva, los flamantes campeones fueron utilizados como el medio con que el gobierno militar buscó conseguir la aprobación popular.

En el segundo documental, Mundial 78. Verdad o mentira, la mirada está dirigida con mayor atención a los testimonios de jugadores de los planteles de Argentina, Perú y Holanda, sobre los cuales todavía sobrevuela el manto de sospecha por sobornos, amenazas y doping. Las versiones de jugador peruano José Velázquez y el argentino Oscar Ortíz despejan cualquier duda acerca de las ventajas físicas en que los argentinos jugaron salieron a la cancha.

El resultado final de aquel mundial acabó con la imagen de Passarella alzando la Copa del Mundo mientras los pulgares del dictador Videla apuntaban al cielo. Afuera, a lo largo y a lo ancho del país, millones de argentinos festejaban abrazados y enloquecidos el mayor logro de la historia deportiva. Adentro, en la oscuridad, otros miles entre sesiones de electricidad y submarinos desconocían si saldrían vivos o seguirían el mismo destino de quienes ya habían despedido para siempre.

El Mundial de Fútbol de 1978 permitió ocultar por casi cuatro años más las mentiras y el terror. La vergonzosa Guerra de Malvinas en 1982 intentó ser el manotazo inútil del ahogado. Un hipotético triunfo en el Mundial de España 82, hubiera permitido postergar algún tiempo más la llegada de la democracia? Y un fracaso rotundo en el Mundial del 78 hubiese quitado crédito al gobierno militar?


La Bolivia de Evo

junio 17, 2008

Hace unos pocos meses salió publicado “Jefazo”. Un libro en el que el autor, Martín Sivak, revela el perfil del presidente de Bolivia, Evo Morales.

Martín Sivak es un argentino que a los 19 años, de viaje con sus amigos por la región del Machu Pichu, aprovechó su paso por Bolivia para ofrecer sus servicios de periodista corresponsal en Buenos Aires. Luego de algunos intentos no prósperos, su insistencia tuvo el éxito que buscaba. Así fue que comenzó sus primeros trabajos entrevistando a los ciudadanos bolivianos que habitan en Buenos Aires, y contando la manera en que se buscan un mejor destino. Al poco tiempo, el director del diario le pidió que hiciera una nota cuyo tema fuera el asesinato de Juan José Torres, ex presidente boliviano muerto en Argentina en 1976. A raíz de la investigación, Sivak consideró que el tema merecía mucho más que una nota, y la convirtió en su primer libro.

Su debut editorial alcanzó gran repercusión. En parte, debido a que en sus páginas se podía interpretar como autor intelectual del asesinato al entonces actual presidente de Bolivia, Hugo Banzer Suárez. El juez español, Baltazar Garzón, lo citó a presentarse a declarar con pruebas que argumentaran su presunción. En el año 1995, Martín Sivak conoce a un tal Evo Morales en un foro llamado “América libre” organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Evo, por aquel entonces, era un ignoto dirigente cocalero cuya proyección política no vislumbraba mayor vuelo. La lucha del dirigente sindical tenía como finalidad evitar la erradicación de la hoja de coca.

Aquella fue la primera entrevista que Sivak consiguió con quien diez años más tarde se convertiría en uno de los líderes más paradigmáticos de la historia latinoamericana. Con los años, llegó a conformar parte de las comitivas que acompañaron al actual presidente boliviano en sus giras internacionales por África, Estados Unidos y América Latina. Giras que le han permitido conocer en profundidad al primer mandatario de la zona del altiplano. Entre análisis y anécdotas, Martín, periodista, sociólogo y doctor en Historia de América Latina, recopila en Jefazo una serie entrevistas y documentos de investigación que muestran a Evo Morales, en sus facetas pública y privada. Una de las historias, cuenta la imagen de austeridad y modestia que el propio presidente predica desde el ejemplo.

En una de las giras que lo llevara por Estados Unidos, invitado por el Council of the Americas, Evo Morales tenía reservada por la organización una suite presidencial para su hospedaje, mientras que los gastos incurridos por el resto de la comitiva, deberían ser solventados por el gobierno de Bolivia. Al consultar ante la administración por el costo de las habitaciones más económicas, y no conforme con los precios de éstas, Evo Morales consideró conveniente que todos aprovecharan de las bondades de espacio que ofrecía la suite presidencial, donde la comitiva completa se acomodó para dormir entre sillones y almohadones.

El 10 de agosto próximo habrá en Bolivia un referéndum de revocatorio de mandato que decidirá la continuidad en el cargo de Evo Morales, su vicepresidente y ocho prefectos departamentales. En el caso del presidente, la revocación de su mandato tendría lugar si la oposición llegara a alcanzar un 53,74 por ciento de los votos. Es decir, el mismo porcentaje con el que Morales consiguió ganar las elecciones nacionales en 2005. De concretarse esa cifra, el actual mandatario deberá realizar un llamado a nuevas elecciones generales.