
Por estos días la escasez de moneda se ha convertido en un inconveniente para los ciudadanos. Tanto para los que habitan o circulan por la Ciudad de Buenos Aires como también para los que lo hacen en el Gran Buenos Aires. Este fenómeno suele producirse de manera ocasional, luego desaparece y vuelve a manifestarse un tiempo más adelante, sin aviso previo. Algo similar a las invasiones de mosquitos, para lo cual muchas veces no hay provisión de repelente de insectos que resista.
La diferencia entre uno y otro suceso, es que la invasión de mosquitos se produce a partir de ciertos factores climáticos que (no siempre) son imprevisibles por el hombre, y en caso de hacerse presente se lo ataca de manera reactiva por medio de la fumigación. En el caso de la escasez de monedas, sí se trata de un hecho previsible por el hombre y (por desgracia) también se lo ataca de manera reactiva y a corto plazo (emitiendo nuevas monedas), en lugar de hacerlo en forma proactiva y a largo plazo.
El sector de mayor recaudación de monedas, es posible que sea el de servicio de transporte público de recorridos urbanos. Es decir, colectivos de línea y ferrocarriles de pasajeros. Al poseer éstos máquinas expendedoras de boletos que sólo aceptan monedas como único medio de pago la moneda metálica, y en menor medida, cajeros atendidos por personal o los llamados “boleteros” en algunas paradas de ubicación estratégica de la ciudad, son quienes se aseguran un enorme caudal de “cobre” día tras día.
Esta mencionada ausencia de monedas ocasiona un perjuicio directo para muchísimos comerciantes, que debido al tipo de producto o servicio que intercambian se encuentran injustamente perjudicados. Seguro que la lista es mucho más extensa, pero de momento se me vienen a la mente los siguientes rubros: quioscos, locutorios, supermercados, taxis, paradas de diarios y revistas, y verdulerías y fruterías, entre otros. Además de ellos, también el usuario habitual de los medios de transportes se ve muchas veces condicionado a efectuar una compra obligatoria de un producto, como puede ser pastillas, chicles, agua mineral o cigarrillos, para obtener la cantidad de monedas necesarias que le permita pagar su respectivo pasaje. Esto, a su vez, vuelve a agravar la situación de los quioscos que se encuentran expuestos a entregar sus monedas celosamente guardadas, para consumar la venta.
Hace pocos días un noticiero de la televisión mostró el reclamo de un comerciante chino, dueño de un supermercado de barrio, que ante la imposibilidad de obtener por parte del banco la cantidad de monedas necesarias para el normal funcionamiento de su local (entre unos $ 1.500 y $ 2.000 diarios), se ha encontrado en la necesidad de recurrir al “canje de moneda” con las empresas de colectivos. Dichas empresas, aceptan gustosos el intercambio aunque bajo la siguiente regla: por cada 100 pesos que ofrezca el interesado demandante de metales, se le entregarán 94 pesos en monedas. Este tipo de transacciones reportan a razón de unos $ 90 a $ 120 por cada comerciante necesitado de “cambio chico” para el empresario transportista (o su hábil tesorero), y por vías ajenas a la registración de sus libros contables.
Las ciudades de Córdoba, Rosario, Santa Fé y Neuquén son algunas de las que poseen en sus servicios de transporte público el sistema de pago a través de tarjeta magnética. El metodo de uso es probable que varíe en las diferentes ciudades, aunque más o menos sería el siguiente: expedición de tarjetas en terminales automáticas y/o manuales; utilización de billetes, monedas o tarjetas de débito, como medios de pago; máquinas validadoras de tarjetas dentro de la unidad de transporte.

Es cierto que existen algunas barreras o condiciones que deberían considerarse para poner en práctica el referido sistema. Por ejemplo, la falta pertenencia de los usuarios al sistema bancario en su totalidad, para hacer uso de una tarjeta de débito como medio de pago; la necesidad de participar en el negocio de la licitación por parte de los líderes sindicales del sector; o la desconfianza de los usuarios menos familiarizados con la tecnología, acerca del nuevo sistema.
Por último, además de evitar los inconvientes ya mencionados de la escasez de monedas, uno de los beneficios más visibles, sobretodo en épocas en que abundan los accidentes de tránsito, sería la eliminación del contacto entre el chofer del colectivo respecto del boleto para cada pasajero, a fin que el conductor de dedique en forma casi exclusiva al recorrido correspondiente. Por si fuera poco, al existir una comunicación permanente entre los sistemas centrales, las terminales de expendio y las máquinas validadoras de tarjetas, la implementación del sistema permitiría la utilización de controles indicadores estadísticos para su mejor gestión:
- Balance económico del expendio.
- Consumo de boletos discriminados por trayecto y banda horaria.
- Estadísticas de consumo de expendio por zona y horario.
- Análisis de frencuencia de las unidades de transporte.
- Deducción de montos por empresas.
- Monitoreo y supervisión de las terminales expendedoras.
Enero 15, 2008 a las 12:57 pm |
Difundir por favor. Perdon por la irrupción
Cacerolazo por la Verdad!
Argentinos,
¿Por qué permitimos que nuestros representantes nos mientan descaradamente?
¿Por qué nuestros “representantes” se empeñan en negar la durísima crisis energética que atraviesa el país?, se dedican a engañarnos! todos sufrimos cortes de luz el verano pasado y este.. ¡es una falta de respeto que nieguen nuestra realidad!.
Lo mismo pasa con el INDEK, los precios aumentan sideralmente, pero los Señores del INDEK nos informan que esto no es así, la suba de precios es parte de nuestra imaginación, ya que según sus números la inflación baja mes a mes!
Pareciera que se esfuerzan mas en desacreditar la realidad que en resolver los problemas REALES!
Por eso, para demostrarles que No somos boludos!, el MIERCOLES 30 DE ENERO A LAS 21.30 HS unamosnos en un CACEROLAZO para decirles a los señores representantes: LOS PROBLEMAS SON REALES! NO NOS MIENTAN MAS!
Estés donde estés, necesitamos hacer ruido; en la playa, en el campo, en las sierras, en las montañas, en la selva, el en bosque, en las ciudades, en los balnearios, en los glaciares, en la puerta de tu casa, en fin; en donde te encuentren las 21.30 hs del día 30 de enero!.
Hagamosnos escuchar!
Queremos soluciones, pero también queremos sinceridad!
No se puede tapar el sol con las manos señores representantes
http://www.nosomosboludos.wordpress.com